La Tonga

-¡Caramba! ¡ Cómo mihicieron de daño esos tragos! Soñé
quizque andaba perdío, por unos restrojos y quistaba peliando
con mi patrón. La chichita numihace esos daños.
¡Caramba!
He olvidado decir que, cuando se le estaba, dando las
bebidas, don Chepe desató los lazos que estaban aprisionando
al indio, al tiempo que, cariacontecido y triste
decía:
-Barajo, nos fregó este indio indino. Debe ser questá
muy juerte pa la preba. En la segunda vez sí luhará bien.
¿Cuándo se la damos?
Como el indio continuará. lamentándose por el malestar,
el patrón le dijo:
-Hombre, vos si que tenés mal beber. Nos había dao un
mal rato. La suerte questos amigos taban con yo, pa poder
contenete, porque vos querías como salite pa juera,
yo no sé pa ónde diablos. En lotra vez ya no te golverá
dar naa. Eso es fijo, cuando uno se achispa la primera vez
con juiski. ¿Ya te sentís güeno?
-Mestoy aliviando, pero me voy a echar a la cama, pa
cambiame estas mechas que me gieden a purita…
-Sí, -dijo el patrón-. Andá quítate esa ropa y echate a roncar.
Ya no tenés ningún cuidao.
-Vea, patroncito, mestá. doliendo muchó esta cabeza
yestoy como molío, como si mihubieran pasao puentre
las ruedas diun trapiche. ¿Qué será eso?
-Pos los tragos, hombre. Andá echaté que mañana tarás
güeno.
Por fin, el indio se levantó y fue a buscar su lecho. Es decir,
por fin descansamos.
Malhumorado don Chepe, sin hablarnos mayor cosa, nos
trajo nuestras caballerías y las aparejó debidamente. Nos
despedimos de la bondadosa señora y del buen amigo
que nos había proporcionado esa excelente noche.

Muy de prisa, como si temiéramos que pudieran repetirse las
dantescas escenas de que acabábamos de ser actores,
salimos de la casa.
Desde el corredor de su buena casa nos despedía don
Chepe, agitando ambas manos y con la mejor de sus
sonrisas.
Ya íbamos llegando a la puerta del corral, para ponernos
fuera del predio de ese gallardo y gentil amigo que, había
sabido proporcionarnos una noche de tan desconocidas
emociones, cuando éste, entusiasta como siempre, nos
gritó:
-No se olviden quen lotra semana, tenemos que golverla
dar. Desde agora los convío. No se les olvide que, la Tonga
es güena yel indio también ta güeno. Lo que nos dañó
esta tan importante preba jue la bendita luna, pos, a la jija
que, nu siha dentrao del too en la menguante.